Una industria de alcance nacional
En Chile, existen 56 concesionarias de servicios sanitarios urbanos, 49 de ellas en operación, que atienden a 6,2 millones de clientes en 364 localidades en las 16 regiones del país.
Prestan, dependiendo de sus permisos, servicios de producción y distribución de agua potable, y recolección y tratamiento de aguas servidas, en áreas operacionales definidas.
Cobertura urbana nacional
99,9%
Agua
potable
98%
Alcantarillado
99,9%
Tratamiento de aguas servidas




Además de las altas coberturas en agua potable y alcantarillado, Chile consiguió llegar en poco menos de una década al tratamiento de prácticamente la totalidad de las aguas servidas urbanas que recolectan las sanitarias, con todos los beneficios que eso conlleva para la salud de las personas y del medioambiente.
Estos logros son resultado de una regulación y organización industrial bien diseñadas, en que hay roles y responsabilidades bien definidos para actores públicos y privados. El sector cuenta con un regulador fuerte, la Superintendencia de Servicios Sanitarios, que determina los estándares de servicio y las inversiones necesarias para conseguirlos, supervisa a las compañías y sanciona los incumplimientos, y compañías privadas que atienden a las personas y ejecutan las inversiones.
¿Cuáles son los roles del servicio sanitario urbano?
Empresas invierten y operan

Estado
regula y
fiscaliza

Clientes financian las inversiones

Más inversiones, mejor calidad en infraestructura
Proporcionar servicios de agua potable y alcantarillado de buena calidad demanda grandes inversiones en infraestructura. En el período 2000-2025, las empresas sanitarias han invertido US$ 10.696 millones.
Si bien entre 2000 y 2012 el foco de las inversiones estuvo en implementar un plan de saneamiento que pusiera fin a la contaminación por aguas servidas, en la última década el énfasis ha estado en mantener un suministro de agua constante, seguro, en un contexto de sequía y cambio climático.
Para el periodo 2026-2028, la inversión prevista por las empresas asociadas en Andess solo en planes de desarrollo suma US$ 1.094 millones.


Para operar y mantener la infraestructura y prestar sus servicios, las empresas de agua y saneamiento de Chile cuentan con más de 17.000 trabajadores en todo Chile, de los que 14.000 prestan servicios en las compañías socias de Andess.
Ellos forman un equipo humano especializado, compuesto en un 76% por hombres y en un 24% por mujeres.
Calidad del agua potable de estándar mundial

El agua potable que producen y distribuyen los socios de Andess cumple con estrictos parámetros de calidad, resumidos en la NCh 409, una norma diseñada por médicos siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

Es un producto sano, seguro, no contiene colorantes, endulzantes, ni saborizantes y su calidad es avalada por cientos de miles de muestras analizadas por laboratorios acreditados, cuyos resultados son controlados por las autoridades regulatorias y de salud.

Las características del agua varían según la fuente de abastecimiento de donde se extrae. Esto hace que la composición del agua potable y la percepción de esta por parte de la población varíe a lo largo del territorio nacional. A pesar de las diferencias en su percepción, la forma de evaluar la calidad del agua potable es la misma en cada localidad del país: la NCh 409

En Chile, la autoridad fiscalizadora en materia de legislación sanitaria y sus normas técnicas es la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS), en tanto que la calidad del agua potable como recurso apto para el consumo de las personas se rige por las normas, reglamentos y decretos del Ministerio de Salud (MINSAL).
¿Cuáles son las características de nuestra agua potable?

La percepción organoléptica (sabor, color, olor y temperatura) del agua potable no es la misma en las diferentes zonas del país. Las aguas «duras», por ejemplo, son ricas en sales minerales como calcio y magnesio, lo que popularmente se conoce como «sarro».

El agua en Chile contiene naturalmente sales de calcio, que, si bien pueden formar depósitos blancos en los artefactos domésticos, son inocuas para la salud de las personas.

Las autoridades de salud exigen cloro en el agua potable porque actúa como desinfectante activo y garantiza que luego de su trayecto por las redes hasta la llave del hogar, el agua potable está apta y segura para el consumo humano. Esto permite que el simple acto de lavar una fruta o lavarse las manos con agua potable, ayude a prevenir enfermedades.

A través de la instalación de modernos sistemas de abatimiento para remover arsénico y en algunos casos la sustitución de la fuente original por agua de mar, se han alcanzado niveles de calidad superiores a los exigidos por la norma chilena.
¿Cómo se regula el sector sanitario en Chile?
En 1998 se modificó el marco regulatorio del sector sanitario con el objetivo de adecuar la legislación a la nueva realidad y crear un regulador sectorial, la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS).
Los principales cambios que contempló la normativa fueron los siguientes: - Mayores facultades de fiscalización del superintendente de Servicios Sanitarios. - Mayores recursos para la Superintendencia de Servicios Sanitarios. - Normas para los estudios tarifarios, de modo que fueran progresivamente convergiendo, y en caso de discrepancias se creó la instancia de la Comisión de Peritos. - Cambios en la manera de determinación de la tasa de costo de capital de las empresas sanitarias. - Dichos cambios aseguraron la fiscalización del regulador, con el objetivo de resguardar la calidad del servicio y el cumplimiento de los planes de desarrollo por parte de las empresas privatizadas. - Estos planes son la principal herramienta de planificación, mediante la cual se evalúan, identifican y programan las obras que permiten satisfacer la demanda. A la SISS le corresponde pronunciarse y luego revisar los planes, que son actualizados por las empresas sanitarias cada cinco años. Además, debe controlar el cumplimiento de los cronogramas de inversión. Su incumplimiento puede derivar en la caducidad de la concesión.
¿Cuáles son nuestras actuales regulaciones ?
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DFL 382 Ley general de Servicios Sanitarios
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Ley 18778 Ley de Subsidios
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Ley 18902 Superintendencia de Servicios Sanitarios
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DFL 70 Ley de Tarifas







