Desalación destaca por su valor estratégico para el desarrollo de Arica y Parinacota en Comité Ejecutivo de SOFOFA
La presidenta ejecutiva de Andess y consejera SOFOFA, Lorena Schmitt, participó en la sesión realizada en el norte del país, subrayando que la industria sanitaria es un pilar habilitante para el crecimiento sostenible y la calidad de vida.
ARICA, 13 de mayo de 2026. En una jornada marcada por la articulación público-privada para impulsar el crecimiento de la zona norte, la presidenta ejecutiva de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios (Andess), Lorena Schmitt, participó este miércoles en el Comité Ejecutivo de la SOFOFA sesionado en Arica.
La instancia, que contó con la presencia del gobernador regional, Diego Paco; el delegado presidencial, Cristián Sayes; representantes de la Asociación Gremial de Industriales de Arica (ASINDA) y líderes empresariales, tuvo como eje central identificar las condiciones necesarias para dinamizar la inversión en la región. En este contexto, Schmitt enfatizó que la seguridad hídrica, motorizada por la desalación, es la piedra angular para habilitar cualquier proyecto de desarrollo futuro.
«La desalación hoy ya no es una alternativa futura para el norte de Chile: es una necesidad estratégica para el desarrollo de las ciudades y la calidad de vida de las personas. En una región como Arica y Parinacota, donde la disponibilidad hídrica condiciona el crecimiento, avanzar en nuevas fuentes de agua es fundamental para entregar certezas a las comunidades, a la inversión y al desarrollo sostenible del territorio», señaló.
Durante la sesión, se analizaron las cifras de inversión regional recopiladas por la plataforma PRISMA de SOFOFA, que identifican 7 proyectos clave en tramitación por un total de US$ 103 millones, en el cual destaca especialmente el rol de la sanitaria local, Aguas del Altiplano, cuyo proyecto de «Planta Desalinizadora de Agua de Mar para Agua Potable» lidera la cartera de inversiones en la región.
Con una inversión ajustada de US$ 66,1 millones, esta infraestructura no solo representa el proyecto más grande en trámite ambiental en la zona, sino que se proyecta como el principal motor de empleo potencial, estimando la creación de más de 140 puestos de trabajo directos en su fase de desarrollo.
Schmitt advirtió sobre los riesgos de la inacción: análisis recientes sugieren que la inseguridad hídrica podría costar a Arica hasta US$ 400 millones en la próxima década, frenando proyectos habitacionales e industriales críticos. Por ello, valoró la reciente Ley de Desalación como un cambio de paradigma para el sector.
«Esta nueva ley es un hito relevante. Nos permite avanzar hacia una mirada de largo plazo, con mejor planificación y una institucionalidad que reconoce el valor estratégico de la desalación para la seguridad hídrica de Chile», concluyó Schmitt.