Inédita alianza permitirá incorporar agua desalinizada al consumo humano en la Región de Valparaíso
Una inédita alianza entre Esval y Aguas Pacífico permitirá reforzar el abastecimiento de agua potable en la Región de Valparaíso mediante la incorporación de agua de mar desalada como fuente de respaldo para el consumo humano, en un contexto marcado por la megasequía y los efectos del cambio climático.
El acuerdo, de largo plazo, considera la integración de 200 litros por segundo de agua desalinizada a la red de producción de Esval, convirtiéndose en la primera experiencia de este tipo en la zona central del país. Esta iniciativa forma parte de la estrategia de adaptación al cambio climático impulsada por la sanitaria, orientada a diversificar fuentes, aumentar la resiliencia de sus sistemas y fortalecer la seguridad hídrica de las más de 700 mil familias que atiende en el Gran Valparaíso y Litoral Norte.
Desde Aguas Pacífico, su gerente general, Javier Moreno Hueyo, destacó que este acuerdo consolida el modelo multipropósito con el que fue diseñada la planta desalinizadora Aconcagua. “Con este contrato, sumado al suministro que se entregará a los Sistemas Sanitarios Rurales de la zona, el 25% de nuestra capacidad de producción tendrá como destino el consumo humano, rompiendo el paradigma de que las grandes plantas desalinizadoras son exclusivas para un solo cliente”, señaló.
Por su parte, el gerente general de Esval, José Luis Murillo, subrayó que esta alianza representa un paso relevante frente a los desafíos que enfrenta la región. “La Región de Valparaíso es una de las más afectadas por el cambio climático. Al incorporar agua desalada a nuestro sistema de producción y distribución, estamos diversificando nuestras fuentes y aliviando la presión sobre recursos tradicionales como el río Aconcagua y el embalse Los Aromos, entregando mayor tranquilidad a las familias”, indicó.
La iniciativa considera una inversión de $6.000 millones por parte de Esval para la construcción de infraestructura complementaria, que incluye estanques de regulación y sistemas de potabilización. Con este volumen adicional, se estima que será posible cubrir el consumo diario de aproximadamente 25.000 hogares, equivalente a cerca del 5% de la demanda del Gran Valparaíso y Litoral Norte. El sistema se proyecta en pleno funcionamiento hacia el año 2028.
La planta desalinizadora Aconcagua, ubicada en Puchuncaví, cuenta con una capacidad total de 1.000 l/s y presenta un 90% de avance en sus obras. Se espera que inicie su operación en régimen durante el primer semestre de este año. El proyecto utiliza tecnología de punta y energía 100% renovable, contribuyendo a reducir la extracción de aguas continentales y apoyando los esfuerzos de adaptación al cambio climático.