Industria sanitaria inyecta US$ 569 millones para resguardar el funcionamiento de las ciudades de Chile frente a eventos extremos
- El Reporte de Indicadores 2025 de Andess destaca una fuerte inversión en infraestructura y resiliencia, sumada a planes de desarrollo aprobados por US$ 1.094 millones para el trienio 2026-2028.
SANTIAGO, 16 de junio de 2026. La industria de agua potable y saneamiento de Chile reportó sus principales datos e hitos en un año clave, donde las instituciones del sector cumplieron 35 años de una alianza público-privada exitosa que ha sustentado el desarrollo urbano del país desde 1990. En este contexto de consolidación, la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios (Andess A.G.) presentó su Reporte de Indicadores de la Industria de Agua Potable y Saneamiento 2025, detallando el despliegue técnico y financiero de la industria, que se compone por 22 empresas socias que trabajan por garantizar la continuidad de los servicios frente a la nueva complejidad hídrica derivada del cambio climático.
Como cada año, la industria destaca en excelencia en cobertura y continuidad, con 99% de cobertura y continuidad de agua potable, 98% en alcantarillado, y 99% en tratamiento de aguas servidas, abasteciendo a más de 360 localidades urbanas en el país, abarcando un total de 5,9 millones de clientes.
Inversión prioritaria: Blindar las ciudades ante el cambio climático
De acuerdo con el reporte, la respuesta de la industria ante las contingencias climáticas —como sequías prolongadas, aluviones y eventos meteorológicos extremos— no es reactiva, sino que forma parte de un plan de desarrollo estructural oportunamente visado por la autoridad regulatoria. Durante 2025, el despliegue de capital ejecutado por las empresas sanitarias ascendió a US$ 569 millones. Con esto, la inversión histórica consolidada del sector desde el año 2000 alcanza los US$ 10.696 millones destinados a la modernización estructural del país.
El reporte detalla el desglose estratégico del presupuesto corporativo ejecutado en 2025:
- Nueva infraestructura y resiliencia (~50%): Cerca de la mitad del presupuesto anual se destinó al desarrollo de nuevas obras de captación, conducción y plantas tecnológicas para robustecer la oferta hídrica frente a los riesgos climáticos.
- Reposición y mantenimiento (25%): El 25% del capital anual se inyectó en programas de reposición y renovación de las redes de agua potable y alcantarillado urbano.
Adicionalmente, el gremio adelantó que ya se encuentran aprobados los planes de desarrollo para el trienio 2026-2028 por un monto total de US$ 1.094 millones.
Rol social y vivienda: Ciudades más justas, resilientes y sustentables
De forma complementaria al fortalecimiento de la infraestructura frente al clima, el Reporte de Indicadores 2025 visibiliza el rol social estratégico que ha ejercido la industria sanitaria en el desarrollo de ciudades sustentables y resilientes. “Acompañar el crecimiento urbano planificado, capaz de enfrentar los nuevos desafíos del cambio climático, demanda que la infraestructura hídrica avance a la par de las necesidades de la población. La industria ha acompañado este desarrollo de manera responsable, asegurando hoy el servicio para cerca de 6 millones de hogares en expansión, pero el futuro depara un desafío mayor: profundizar la articulación territorial para construir ciudades más justas, seguras y equitativas”, comenta Lorena Schmitt, presidenta ejecutiva de Andess.
Una muestra concreta de este compromiso estructural ha sido el despliegue del sector de cara a las urgencias habitacionales del país. Mediante la Mesa Técnica para el Plan de Emergencia Habitacional (PEH) —constituida en alianza con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), el Serviu y la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS)— las empresas de agua y saneamiento han contribuido a agilizar la viabilidad técnica de viviendas asociadas a los subsidios DS49 y DS19.
Este ecosistema de colaboración público-privada permitió superar la meta del período al garantizar la factibilidad sanitaria de 262.390 viviendas a febrero de 2026. Además, mediante innovaciones operativas como la agilización de las Ampliaciones de Territorio Operacional (ATO) y el diseño de convenios agregados con el Serviu, se redujeron significativamente los tiempos de tramitación y se generaron importantes ahorros fiscales para el Estado.
Confianza ciudadana
La solidez institucional ha tenido un correlato directo en la percepción de los usuarios. La tercera versión del Barómetro Ciudadano sobre la Crisis Hídrica Andess-Criteria 2025 evidenció un hito cultural: la preferencia ciudadana por beber agua directamente de la llave experimentó un salto histórico de 20 puntos porcentuales en dos años, pasando del 37% en 2023 al 57% en 2025, desplazando de forma sustantiva el uso de agua embotellada.
«El año 2025 ratifica que la robustez operativa de nuestra industria no es circunstancial; es el resultado de un modelo de gobernanza público-privado maduro que le permite a Chile liderar los rankings de sanidad ambiental y seguir construyendo ciudades integradas, resilientes y socialmente equitativas», concluye Schmitt.